Es una instalación que sirve como punto intermedio entre las plantas de generación y los usuarios. Su función es transformar la energía a distintos niveles de voltaje para que pueda transportarse y usarse de manera segura. También ayuda a distribuir la electricidad y proteger el sistema frente a fallas.
Tipos de subestaciones eléctricas:
- Elevadoras: Aumentan el voltaje para transportar energía a largas distancias.
- Reductoras: Bajan el voltaje para uso en hogares, comercios e industrias.
- De distribución: Reparten la energía en comunidades o sectores.
- De maniobra: Controlan y protegen las líneas eléctricas.
Necesitas una subestación eléctrica cuando la demanda de energía supera lo que puede suministrarse directamente desde la red, o cuando se requiere transformar y distribuir la electricidad de manera segura y eficiente. En la práctica, esto ocurre en zonas urbanas, industrias grandes, proyectos de energías renovables o comunidades rurales que necesitan conexión confiable.


